
Tratando el tema de la controversia en Duopixel, teniendo como invitados a Tzek y al fabuloso premio de Sosa.

En cada uno de los productos de Google que usamos diariamente hay ciertos elementos, ciertas características que aunque muchas veces no son tangibles, nos hacen sentir que estamos usando un producto de Google. ¿Qué es lo que les da ese feeling?
Leo en AIGA un interesante artículo sobre lo que implica hacer diseño de información: “transferir datos complejos a (la mayoría de las veces) representaciones visuales de 2 dimensiones que tienen como objetivo comunicar, documentar y preservar el conocimiento. Se hace cargo de que grupos completos de hechos y sus interrelaciones sean comprensibles, con el objetivo de crear transparencia y eliminar la incertidumbre.”

Después de una larga espera me da gusto poder concluir una de las iniciativas más descabelladas que se nos pudo haber ocurrido en Alquimistas del Diseño: el Primer Gran Blogmic Anual 2008. En esta cuarta y última entrega (escenario 4) les presentamos el póster completo ya incluyendo el escenario faltante con algunos de los blogs más borrachos de la blogosfera hispana. No mentira, sólo hay uno que otro por ahí.
Agradecemos su participación y ya veremos si nos damos tiempo de hacer un segundo Blogmic Anual para el 2009.

Una de las cosas que más flojera nos da hacer es poner orden a las cosas. Ordenar nuestro cuarto, ordenar nuestro espacio de trabajo, nuestras carpetas del escritorio, la ropa limpia después de traerla de la lavandería, etc. En la mayoría de estos casos podemos salir victoriosos y seguir bajo esa dinámica del “desorden ordenado”, pero llega un momento en que todo diseñador deberá poner tan solo un poquito de orden a todo ese caos para que otros seres humanos se puedan comunicar con uno.
En este post les comparto algunas fotos de cómo en el trabajo no las ingeniamos para organizar grandes cantidades de datos que a simple vista se traducen en hojas y hojas de cosas que a veces no nos interesan enteramente, pero que debemos entender antes de poder entrar a ese “proceso creativo” que tanto nos gusta a todos.
NOlo