
Es común que en el último año de preparatoria los estudiantes se empiecen a angustiar sobre qué carrera elegir, lo cual es completamente comprensible. Pedirle a un individuo de 17 o 18 años que diga a qué quiere dedicarse el resto de su vida es bastante comprometedor y complejo.
Si eres alguno de esos casos y sabes más o menos que te gustaría ejercer el diseño como profesión pero no logras ordenar tus ideas y todo el mundo te dice que diseñar sólo es hacer logotipos, que tu cerebro se secará en algún momento y te vas a morir de hambre… pues trata de no traumarte en exceso y sigue este post.

Hace no mucho me tocó realizar mi primer proyecto de señalización. El trabajo lo hice para una asociación protectora de animales sin fines de lucro con la que ya antes había trabajado. En este proyecto los apoyé con el diseño de los señalamientos de su nuevo refugio y clínica veterinaria, sin embargo no me salvé de la creatividad del impresor.
Este post puede ser de ayuda a todos aquellos que deseen tener un punto de partida en la realización del diseño de señalización en espacios abiertos.

Llevo apenas una semana viviendo en el DF y sinceramente esto del metro es 100% esencial, sin él sería casi el fin del mundo para los capitalinos. Por eso es “santo”, porque realmente es una excelente alternativa para poder llegar a donde uno quiera, o por lo menos aproximarse al destino, de manera rápida y económica. Claro nunca está de más tener a la santa Guía Roji.
Este post muestra cómo el diseño no sólo es imagen corporativa o carteles reflexivos, también el diseño sirve para no perderse.

ISOTYPE (International System of Typographic Picture Education), trata de definir cual es el papel del diseñador de información, con quienes interactúa, como lo hace y por medio de que objetos, con que objetivo y hasta donde abarcan sus posibilidades con respecto a su campo de trabajo. ISOTYPE tomó en consideración todos estos aspectos para generar una idea básica y funcional sobre el diseñador de información, analizando las necesidades de información que el usuario tiene constantemente y su evolución con el paso del tiempo.
En el fondo todos somos diseñadores… o tal vez no, pero como estudiantes llega un momento en nuestra vida académica en que debemos enfrentarnos al terrible dilema de expresar lo que sabemos ignoramos cuando los profesores pronuncian las temibles palabras “tienen que hacer una presentación de un tema hermoso y desconocido”… ¡Caos, Terror, Confusión, Crisis, Pánico! … Pero no temas, he aquí la solución a todos nuestros problemas:
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Cuando empecé a estudiar diseño me entro mucho la emoción por invertir en libros. Mi idea era tener una fuente de inspiración y poder contar con una pequeña biblioteca de diseño para mi consulta personal. Pero cometí un error… en vez de hacerme de libros, me hice de puros catálogos. Acá algunas razones por las cuales no deberían comprar libros de diseño de ese tipo:

Generalmente cuando se entra a estudiar diseño, de cajón existen cursos para “aprender a dibujar” con el fin de tener una idea más o menos decente de la composición, perspectiva e igualmente proporciones humanas. En mi caso llevé 3 cursos de Representación Gráfica; lo cual se me hace demasiado, creo que con 2 ya quedas. En diseño no debes ser casi un maestro en el dibujo (aunque algunos digan que sí).

Cada quien tiene su propio estilo de escritura y su propia forma de entender sus textos, sin embargo, en muchas ocasiones podemos dar paso a malas interpretaciones o a una lectura difícil si redactamos de manera muy complicada, rebuscada o… mamona. La dificultad que le damos a los lectores no sólo se ve afectada por un estilo complicado, también por errores ortográficos o gramaticales que pueden pasar desapercibidos a la hora de escribir y afectar el significado de la oración (no es lo mismo “huele a traste” que “a traste huele”), sobre todo cuando se trata de los tan temidos acentos diacríticos que son los que se emplean para diferenciar dos palabras que se escriben igual pero significan distintas cosas (sólo = solamente, solo = una persona). A continuación pondré los errores más frecuentes que he encontrado (y que aparentemente son muy “inocentes”) para que puedas tener una guía de referencia antes de publicar tus escritos.
Seth

