
En el trabajo cada que tenemos que presentar los resultados de un proyecto no topamos con la dichosa fase del “entregable final”. Todos estos entregables contienen estrategias, modelos explicativos, soluciones, etc. Pero estos sacan su mayor potencial cuando la síntesis de la información se ejecuta como debe ser. Esto me hizo clic después de leer unas palabras del maestro ajedrecista Garry Kasparov.

Esta es una pregunta que creía que no tenía mucho trasfondo. Simplemente decir que publicamos notas cuando tenemos algo que decir o por querer compartir experiencias es el típico discurso que la verdad a todo mundo aburre y me incluyo. Aún no sé exactamente por qué no escribo, pero tal vez sea interesante no sólo cuestionar sino también empezar a buscar respuestas por muy obvias que parezcan.
Una de mis teorías es que con el paso del tiempo cada vez me pienso más los posts. Al parecer prefiero estar más seguro de mis palabras antes de empezar a dar por hechos muchas cosas. El resultado de esto ha sido un bajón impresionante en la frecuencia de posteo. Otra de mis teorías es que tal vez ya no he aprendido cosas muy diferentes a lo que ya he platicado, la mayoría de los puntos llegan a ser muy reiterativos y más con lo mismo. O tal vez la vida laboral no es tan interesante comentarla como la universitaria jeje. También puede ser. Creo que tenemos aún muchas cosas que contar pero vaya que se me está dificultado el hecho de escribir con la frescura de antes, tal vez me volví más responsable de mis palabras. ¡Qué mal! Para los les lectores sobre todo.
Eduardo, estudiante de diseño gráfico de la Universidad del Valle de México (UVM San Rafael) nos escribe para hacernos unas cuantas preguntas sobre “Tendencias de diseño en México”, así que pensando en que las respuestas podrían ser de ayuda a más de uno, paso a publicarlas en esta nueva edición del buzón.
¿Cómo definirías el concepto de diseño mexicano?
Tendencias de diseño en México o el concepto de diseño mexicano, sin ponerme tan filosófico, lo veo desde tres perspectivas:
La primera es si lo analizamos desde cuestiones históricas-culturales con toda la semiótica de lo “muy mexicano” (artesanías, las pirámides, la comida). Este punto no lo abordaré, ya que seguramente hay gente más capacitada para abordarlo.
Segundo, como el diseño que hacemos todos los días como estudiantes o profesionales del diseño (despachos, empresas, o profesiones ajenas al diseño pero que venden diseño). Un punto interesante.
O finalmente el diseño cotidiano que hacen todas las personas (sean o no sean diseñadores) y que se ve en las calles, en la forma en que resolvemos nuestros problemas todos los días. Este punto es aún más interesante. Por lo tanto responderé las preguntas a partir de estas dos perspectivas: Profesionales del diseño y diseño cotidiano.

Si estás terminando la carrera de diseño y te encuentras próximo a salir al mundo, tal vez te sientas un poco abrumado sobre qué será de tu vida en los próximos meses. Un conjunto de presiones y preguntas reiterativas de amigos, enemigos y conocidos respecto a tu vida profesional te empezarán a bombardear día tras día. Igualmente a estas alturas, para aumentar esto de la presión psicológica, ya habrás escuchado a varios de tus compañeros que afirman tener trabajo seguro en no sé dónde, otros dirán que van a iniciar una maestría en el extranjero y otros más bohemios que se dedicarán a ser DGS famosos. Pero todos tienen algo en común: llevan el letrero de recién egresado en la frente y tienen miedo, mucho miedo, y no es para menos, salir al mundo laboral es un riesgo grande.

Me llama la atención que pese a que existen muchos puntos de encuentro en la web para diseñadores, es extraño que físicamente nos reunamos para compartir ideas, conocimiento y experiencias sobre diseño. Es cierto que en ocasiones sí nos reunimos pero son para hablar de otros temas: blogs, twitter, desarrollos, ocio, etc. Pero en cuestiones centradas en diseño gráfico, de comunicación, industrial, información, etc… parece que las iniciativas son pocas o casi nulas.
Solo por dar un ejemplo, las contadas veces que nos reunimos suelen ser para escuchar la voz de algún diseñador afortunado; mientras que el resto de la audiencia permanece pasiva y en espera para la firma de autógrafos (estoy exagerando).

Es muy fácil saber cuando un blog o sitio web en general ha nacido, lo diseñas o pagas por él y lo ves reluciente por primera vez en tu navegador, de hecho hasta es emocionante (y más cuando se descuadra en Internet Explorer). Así es como algo ve la luz en la Internet. Sin embargo, pareciera que los blog tienen vida y que también puede morir con el paso del tiempo.
En este post me gustaría analizar algunos de los síntomas que nos harán pensar que nuestro blog está en terapia intensiva y llegando a su fin.

No me voy a cansar de decir que el diseño no solo tiene que estar arraigado hacia el camino del marketing, publicidad y las artes plásticas. Existen disciplinas tan abandonadas de diseño y que nadie los voltea a ver, sencillamente porque… cómo decirlo: dan cierto miedo. Veamos a los actuarios (dan miedo) y las horribles gráficas de barras que apenas y se leen en el PowerPoint (que todavía más miedo nos dan), se supone que con eso documentos grandes empresas y corporativos toman decisiones importantes. En este post quiero enfocarme a una de esas áreas que también llegan a ser muy intimidantes: el área médica.

Ha habido mucho revuelo estos días acerca del concurso que se organizó para obtener el logotipo oficial para representar a la ciudad de México. En lo particular ni había escuchado de la convocatoria, pero ya han mostrado a los finalistas que podrán ganar 1 millón de pesos (o_o) de ser elegidos… Valdrán la pena? Acompáñanos en un viaje mágico y sin igual en el que te diremos qué nos parece cada propuesta n_n…
Seth
