Generalmente cuando se entra a estudiar diseño, de cajón existen cursos para “aprender a dibujar” con el fin de tener una idea más o menos decente de la composición, perspectiva e igualmente proporciones humanas. En mi caso llevé 3 cursos de Representación Gráfica; lo cual se me hace demasiado, creo que con 2 ya quedas. En diseño no debes ser casi un maestro en el dibujo (aunque algunos digan que sí).
Por azares del destino estoy llevando una materia llamada Ética y Ecología. De primera instancia creí que sería algo como: “niños hoy vamos a aprender a reciclar la basura correctamente”, pero por suerte me equivoqué. Entre una de las actividades que nos va tocar hacer en esa clase es exponer el tema del deshielo de los polos, por tal motivo hice un breve material infográfico el cual me va servir de apoyo para la exposición, por acá se los muestro.
Es bien sabido que las tendencias del diseño marcan inevitablemente nuestro estilo de representación. Hoy en día existen casas minimalistas, muebles minimalistas, blogs minimalistas, todo minimalista debido a que esta corriente está en boga. Es muy común entre diseñadores adquirir estas corrientes y adoptarlas ya sea conciente o inconcientemente. La problemática inicia cuando un cliente necesita un diseño completamente fuera de nuestra tendencia favorita de diseño.
Como podrán notar, el título de este post es bastante pretencioso ya que es muy díficil encasillar una profesión en una definición y en las cosas que realiza. Sin embargo me encuentro que hay poca información de nuestra carrera en español y es más que necesario empezar por algo, pues que mejor que poner un granito de arena. Me topé por aqui entre mis papeles, un pequeño librito que dieron los de la International Institute for Information Design (IIID) cuando vinieron en un congreso de Códice a la UDLA, hojeándolo me encontré con una parte bastante interesante que daba una pequeña definición de lo que es Diseño de Información y que habilidades o características debe tener alguien que ejerza esta profesión. Asi que me di a la tarea de rescatarlas y en medida de mis posibilidades con solo un curso de traducción encima, las he pasado a nuestro querido idioma.
Ahora que si tu que me estas leyendo eres Diseñador Gráfico piensas que no tienes nada que hacer por acá leyendo esto, pues no te espantes y dale una leída, que aunque vemos a veces cosas bastante diferentes, hay muchas otras que tienen un punto de partida en común: El diseño…
Lo que importa no es ganar… sino darle en la torre a los demás jejeje (no hablo en serio). En algún lapso de nuestra vida como diseñadores se nos mete el gusanito de entrar a algún concurso ya sea para aumentar el ego o ganarse un buen billete. De estos concursos hay gran variedad de tópicos: carteles, imagen corporativa, sitios web, logotipos, entre otros. Claro que para esto debemos entrar a alguno que realmente valga la pena.
Los que ofrecen premios muy mediocres seguramente sólo quieren hacerse fácilmente de muchas propuestas y no contratar un despacho que posiblemente les cobre mucho más de lo que ofrecen de “premio”. Hay que ser cuidadosos por ese lado. En este post voy a comentar las chocoaventuras de los alquimistas al entrar a un concurso de imagotipo con motivo del 65 aniversario de la UDLA.
Cuando se está estudiando la licenciatura en Diseño pasa, como en todas las carreras, que a la hora de las evaluaciones parciales o finales siempre suceden cosas desagradables que hacen que alguna materia se nos dificulte al extremo de llegar a reprobar o tener que repetirla; en algunos casos por motivos injustos y en otros es el reflejo de nuestro poco esmerado esfuerzo e interés.
En este post expongo una propuesta de clasificación de las características y conductas que propician a que diseñadoras y diseñadores sean candidatos perfectos para reprobar en sus clases:
Seth


