
Con el aumento de matrícula de las universidades y la cantidad de alumnos de diseño que se tienen que graduar, empiezan a hacerse cada vez común el sistema de titulación automática por promedio. En algunos casos no queda de otra porque sería casi imposible asesorar tesis y asisitir exámenes profesionales por los mismos 10 o 20 profesores de la universidad. Sin embargo, existen casos de universidades que hoy en día le dan la opción a los estudiantes de hacer tesis o no. Entonces ¿qué hacer en este caso?

Cuando estaba en secundaria, me dio por pintar mucho, tal vez fue la edad en la que más he pintado y dibujado. Y entre una de las cosas que más disfruté fue a pintar caballos, me habría gustado captarlos en vivo pero en su momento sólo tenía algunos libros para aprender. Años después me volví a acercar a esto del mundo equino y se me ocurrió retomar el tema. Ya había aprendido un método desde aquellos años, pero quise explorar nuevos, sin embargo de todos los que encontré ninguno me pareció mejor que el de Don Schwartz el mismo pintor de caballos con el que aprendía a los 14 años. Por nostalgia retomé este arte y me gustaría compartirles la forma en la que este señor encontró un método para pintar caballos.
Para no sólo piratearme su método y ponerlo aquí, he realizado el ejercicio y lo he documentado esperando que a más de uno le sirva. En internet no hay mucho que digamos que ilustre el proceso, así que acá va mi aportación. Obviamente si compran el libro de Schwartz (Horses Heads) encontrarán más tips.

El fin de semana pasado fui a una clase de cocina italiana en donde reafirme dos cosas: mi bajo nivel en conocimientos gastronómicos y mi más bajo nivel en conocimientos de la cocina italiana, creo que fue una clase demasiado avanzada para mi perfil; fuera de eso lo disfrute bastante, lo que preparó el chef nos lo podíamos comer. Por otra parte es increíble como las cocinas profesionales están tan bien diseñadas que parece que todos los instrumentos están a la mano. Yo me pongo a cocinar y la mitad de los instrumentos creo que ni los tengo o peor aún, no sé ni cómo se llaman.
Dentro de esta cocina, había varios infográficos enmarcados en la pared, uno de ellos bastante curioso sobre cómo detectar si un huevo está fresco. Dirán que es sencillo detectarlo: si flota no está fresco pero ¿Qué pasa si el huevo está a 60° de inclinación? Acá la respuesta:

En las entrevistas de trabajo es súper común preguntas del tipo: ¿Cómo te ves en 5 años? ¿Cuáles son tus pasatiempos? ¿Cuál fue el último reto al que te enfrentaste? Entre otras cosas. Pero… qué pasaría si te preguntaran de una escala del 1 al 10 ¿Qué tan raro o extraño te consideras? Siendo 1 lo menos raro y 10 lo más… ¿Qué contestarían? Pues por muy chistosa y “extraña” que parezca esta pregunta el poco común Tony Hsieh director de Zappos.com llegó a la conclusión que al formular este cuestionamiento a los aspirantes a formar parte de su empresa, puede detectar si el candidato encaja o no en la cultura organizacional, debido a que responde al valor de “Create fun and a little weirdness”.

En el trabajo cada que tenemos que presentar los resultados de un proyecto no topamos con la dichosa fase del “entregable final”. Todos estos entregables contienen estrategias, modelos explicativos, soluciones, etc. Pero estos sacan su mayor potencial cuando la síntesis de la información se ejecuta como debe ser. Esto me hizo clic después de leer unas palabras del maestro ajedrecista Garry Kasparov.

Esta es una pregunta que creía que no tenía mucho trasfondo. Simplemente decir que publicamos notas cuando tenemos algo que decir o por querer compartir experiencias es el típico discurso que la verdad a todo mundo aburre y me incluyo. Aún no sé exactamente por qué no escribo, pero tal vez sea interesante no sólo cuestionar sino también empezar a buscar respuestas por muy obvias que parezcan.
Una de mis teorías es que con el paso del tiempo cada vez me pienso más los posts. Al parecer prefiero estar más seguro de mis palabras antes de empezar a dar por hechos muchas cosas. El resultado de esto ha sido un bajón impresionante en la frecuencia de posteo. Otra de mis teorías es que tal vez ya no he aprendido cosas muy diferentes a lo que ya he platicado, la mayoría de los puntos llegan a ser muy reiterativos y más con lo mismo. O tal vez la vida laboral no es tan interesante comentarla como la universitaria jeje. También puede ser. Creo que tenemos aún muchas cosas que contar pero vaya que se me está dificultado el hecho de escribir con la frescura de antes, tal vez me volví más responsable de mis palabras. ¡Qué mal! Para los les lectores sobre todo.

Aparte de que Microsoft nos tira en la cara su porquería de Internet Explorer, todavía tiene el descaro de ponernos unos sinónimos muy pajareros en Microsoft Word… ¿Así cómo quieren que tengamos una identidad bien definida? En definitiva esto debe tratarse de algún complot de los programadores contra los diseñadores, es una riña milenaria del tipo piratas vs. ninjas o lobos contra vampiros…
NO nos vamos a quedar con las manos cruzadas!

Hoy en día es de lo más común enviar tu CV (Curriculum Vitae) por correo electrónico a la empresa en la que estás interesado en aplicar. Parece sencillo pero en nuestro andar podemos cometer grandes errores que al final se reflejará en una entrevista de trabajo que nunca llegará.
Para evitar esas feas situaciones les comparto algunas cosas que me ha tocado ver y que creo que son errores que podemos evitar de manera muy simple. Parecen demasiado obvios, pero precisamente por serlo se comenten de manera recurrente.
He categorizado los errores más comunes contrastando lo que podría pasar por la mente del diseñador al enviar su CV por mail, y la posible reacción o pensamiento que tendría la persona de recursos humanos o reclutador al verlo. Esto es lo que podría pasar:
Seth
